Bariloche desde otro punto de vista

Es un desafío personal fotografiar Bariloche desde otro punto de vista. Debe ser uno de los lugares más fotografiados de nuestro país, por donde pasan cientos de miles de turistas por año que seguramente se llevan una cantidad enorme de recuerdos a través de sus cámaras, la inmensa mayoría desde los circuitos turísticos tradicionales.

Así que le pedí a mi amigo Marcos, fanático del 4×4, que me recomiende un lugar y enseguida armamos la salida al cerro La Muñeca, dentro del campo de una familia amiga de él. Lo pasé a buscar a las 17:45, ¡que en realidad por un error de tipeo debían ser las 17:15!, el atardecer era a las 18:56 ese día. Por suerte tomando atajos y vadeando el arroyo Ñireco pudimos recuperar tiempo. “Acá si te paran por algo, vos acelerá.”, me indicaba mi amigo en un barrio que pasamos.

Antes de llegar a la parte más alta del cerro tuvimos que subir una pendiente muy empinada, esas en las que sentís que el peso del cuerpo descansa sobre el respaldo del asiento. A pesar de tocar en un par de lugares, la Amarok trepa como una araña con la doble conectada y en primera baja. Se siente como va actuando el bloqueo del diferencial para lograr una subida suave, sin necesidad de “encarar” con velocidad.

Llegamos justo para los últimos rayos de sol. Marcos me señaló enseguida una pila de rocas por las que se filtraba el sol del atardecer, mientras bañaba de amarillo el valle:

Atardecer barilochense desde el Cerro Muñecas. Bariloche desde otro punto de vista.

En instantes el sol había desaparecido del horizonte y las luces del alumbrado público de Bariloche empezaban a resaltar:

Barrios altos de Bariloche al atardecer.

Hacia el lado de Dina Huapi y Cerro Leones, la estepa se veía calma:

Dina Huapi y Cerro Leones al atardecer.

Mirando al Oeste había un hermoso contraste entre el cielo (que variaba de marrón a rosado), los tonos de la Cordillera, y un barrio barilochense:

Foto nocturna de Bariloche.

Bajamos ya de noche, con el peso del cuerpo cargado contra los cinturones de seguridad pero sin problemas. Agradecimos a los propietarios de la estancia y volvimos a la ciudad. Sabía que había quedado alguna foto como había querido y no veía la hora de bajarla a la portátil para verla en la pantalla. Qué buena salida.

Gracias por leer. Mariano

Comments

  1. Julieta says:

    Hermosas Fotos! qué paz estar en esas vistas!

  2. Anónimo says:

    Bellisimas tus fotos me hacen viajar por esos lugares tan hermosos.
    Gracias por compartirlas con nosotros

  3. walter zurvera says:

    La verdad impresionado por las excelentes fotografias que has logrado , son bellisimas , felicitaciones y gracias por compartirlas Mariano.

  4. elias alejandro namor says:

    excelentes imagenes !!! y que bueno eso de salirse de los lugares traidicionales y descubrir otros bellos angulos !!!

  5. Cristian Ferreira says:

    Generoso el fotografo por compartir lo que ve. O su punto de vista! muy buenas, realmente esa estepa se ve calma.

    • Muchas gracias Cristian, es un gusto poder compartirlas. La estepa siempre me atrajo tanto, durante mucho tiempo quise tener una casa en Dina Huapi, instalarme ahí. Pero la vida me fue llevando para otros lados.

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