Caminos perdidos

Un texto de Gustavo Scattareggia

Hoy no le temo a la muerte,
no sé que fue que me lo quitó…”.
Diego Frenkel / La Portuaria.

Como toda buena idea, sonaba inicialmente absurda cuando Mariano promovió la intención de ingresar a la meseta de El Cuy a través de una huella que sólo se ve como un vestigio en Google Street view. No hizo más que alentar cierta pulsión por la exploración y el reconocimiento lejano que en otro ámbito es un rasgo excéntrico.

Pasando la localidad de El Cuy nos desviamos en una tranquera rudimentaria, protagonizada por el alambre y el óxido. El camino no había sido transitado en años; los arbustos de la estepa perseveraron y las huellas de los aluviones impusieron un avance lento y en baja. Era el augurio de un hallazgo afortunado. A cuarenta minutos de marcha encontramos un puesto abandonado con corrales y bebederos alimentados por una vertiente que llega desde cerros cercanos. Una escalada mínima reveló el outpost ideal para sacar las fotos de esa noche. El perfil de la meseta y de las chimeneas del volcán marcan un límite bajo el recorrido de la vía láctea. Del otro lado, un valle cretácico debate con las últimas luces del atardecer.

La noche del desierto, aunque fría, fue soportable; el té caliente y un budín de chocolate marcaron el compás entre toma y toma. En el cielo, una luna chúcara con forma de daga sarracena sablea a Mariano y a Ken con su luz promiscua y les niega la toma que buscan.

Detrás de cada foto hay una búsqueda inadvertida. Los hombres que entienden eso navegan caminos perdidos y suben cerros pedregosos cargados de equipo para encontrar una imagen definitoria. Son nuestros ojos al cosmos y una parte de la humanidad lo entiende y lo agradece.

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Imagen de Ken Robinson. Fotografiando el atardecer:
Fotografiando el atardecer en la estepa

En la imagen previa justo estaba sacando esta foto del volcán Trapalcó:
Volcán Trapalcó al atardecer. Caminos perdidos.

Contorno del volcán Macoyó, con las chimeneas volcánicas que nos recordaron al cerro Catedral:
Contornos del volcán Macoyó

Gustavo se quedó inmóvil durante 30 segundos para que el reflejo de la luna lo ilumine correctamente:
Gustavo en el puesto de avanzada

Ken sacó esta foto grupal, mientras yo sacaba la que sigue a continuación:
La noche patagónica

Volcán Macoyó Vía Láctea y Luna

Comments

  1. susana says:

    cazadores de imágenes! una, más bella que la otra! gracias Mariano por compartir !!!!

  2. Marisa E Mustafa says:

    hola desde Santa Fe, te escribe una MANTE DE LA FTOGRAFIA….te felicito!!!

  3. buenisimas!

  4. Tremenda dupla ! Excelente trabajo che! Los felicito !

  5. Geniales fotografías”!. Un regalo para los sentidos…Gracias!

  6. cristina Busch says:

    Hermosisimas fotos!!!,muchisimas gracias!!!

  7. Eraclio Ruiz says:

    fantasticas fotografias,pero reales asi es la Patagonia Argentina!y mucho mas!cualquier noche que se le ocurra mirar al cielo.el espectaculo es impresionante,muy conmovedor y de dia tambien,pasa que no estamos acostumbrados a mirar lo que nos rodea,gracias por las fotografias me parece una obra de arte!vivo en Calafate y se vive en continuo extasis,lamentando la vida tan corta para admirar bellezas tan grandes,Saludos!

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