Regreso por la Línea Sur

Salimos tarde desde Bariloche. Durante los primeros kilómetros nos acompañó una tormenta bastante intensa y finalmente se nos hizo de noche en el camino. Igual decidimos seguir avanzando hasta Comallo, donde tomaríamos la ruta provincial 67 y haríamos noche luego de recorrer unos kilómetros (Ver trayecto completo). La idea era dormir en una zona a más de 1250 metros de altura sobre el nivel del mar, donde tuviéramos una atmósfera clara que nos permitiera ver muchas estrellas.

Encontramos un buen lugar donde estacionar la casilla alrededor de la 1 de la madrugada. La temperatura había bajado muy rápidamente y tuvimos que abrigarnos bastante. Dejamos encendida la estufa de la casilla rodante y nos aventuramos al exterior para sacar fotos de la noche. Como habíamos calculado, una gran cantidad de estrellas aparecían en el cielo de la estepa. Pronto comenzamos a tener mucho frío además de sueño, y terminamos la sesión de fotos. La que más me gustó fue ésta en que también aparece la casilla y las estrellas se reflejan en la camioneta:

Iluminados por la noche. Regreso por la Línea Sur

Una vez adentro de la casilla, notamos que la temperatura no había mejorado mucho a pesar que la estufa estaba al máximo. Tenía los pies helados y (cosa que casi nunca hago) me acosté con las medias puestas y envolví el extremo de mi bolsa de dormir, que está preparada para resistir hasta -18ºC, con mi campera de polar. Me dormí del cansancio, pero estimo que mis pies demoraron unas tres horas en entrar en una temperatura normal.

A las 6:00 am, desde el otro extremo de la casilla, Ken me avisa que estaba por amanecer. Me pareció raro que estuviera despierto a esa hora. Asomé a la ventana para ver el exterior, ¡y qué frío que hacía fuera de la bolsa!. No me pareció que valiera mucho la pena salir a la intemperie para fotografiar la salida del sol, aunque luego me arrepentí de no haberlo hecho. Cuando me desperté a las 8:00 am, me enteré que Ken no había dormido en toda la noche. Cuando salió de su bolsa estaba completamente vestido, pero no le había alcanzado. Suponemos que hicieron muchos grados bajo cero. Lección aprendida: encargué el reemplazo de la estufa por otra más potente, y va a ser necesario llevar más equipo de abrigo para la próxima salida que es la semana que viene.

Luego del desayuno y acomodar las cosas, seguimos viaje. Enseguida nos encontramos con este puesto de estancia al borde de un mallín, justo donde el camino comenzaba a descender:

Puesto de estancia en la estepa

Un rato más de viaje nos dejó en Pilahue, la estancia que fue de mi familia, donde mi abuelo se instaló después de llegar a Argentina en el año 1919. Dejo una foto del acceso a la casa, la semana que viene publico fotos exclusivamente de este lugar:

Entrada a Pilahue

Pasando Mencué, encontramos unas curiosas formaciones rocosas, donde Ken hizo un fantástico video de las nubes circulando sobre las rocas. Mientras tanto salí a recorrerlas, y la mejor foto que conseguí de ese lugar la saqué con mi teléfono celular, ya que en la cámara tenía puesto el teleobjetivo. El pequeño sensor del celular no pudo registrar todo el rango dinámico de la escena, y las nubes salieron sobreexpuestas, pero me gustaron los detalles en el suelo:

Campo de rocas

Estaba perdido en los recuerdos de mi niñez en la zona, cuando repentinamente noto que algo vuela muy cerca mío arriba a la izquierda. No lo dudé y comencé a sacar fotos de un grupo de 5 jotes que me sobrevoló con gran curiosidad durante varios minutos. De gran majestuosidad, es innegable su parecido con el cóndor, del cual son parientes cercanos:

Jote Cabeza Colorada

Sentí una gran alegría al darme cuenta de la confianza que me tenían al pasar tan cerca y de la oportunidad que tuve al poder encontrarlos. Cada vez que pasaban me seguían con la mirada durante un buen rato más:

Jote Cabeza Colorada sobrevolando

Continuamos transitando la estepa, disfrutando cada momento de ese devenir. Llegamos temprano a Roca, ansiosos por revisar las fotos que habíamos conseguido.

Muchas gracias por mirar.

Mariano

Comments

  1. Hola Mariano, Como amante de la fotografía tambien estoy dando vuelta por todos tus post! increibles tus fotos! de paso te comento que el paraje desde donde sacaste las fotos con el celular se llama Michihuau, es el campo de mis abuelos! realmente hermoso.

  2. Ricardo says:

    Increibles fotos! Pronto a viajar desde Bs. As a Esquel espero poder sacar fotos y captar la esencia que nos reserva la naturaleza en esta parte del mundo, PATAGONIA!!
    Felicitaciones por las fotos y las historias que las acompañan!

  3. Anónimo says:

    Increíbles… Sin palabras

  4. Natalia Bariffuzza says:

    Hermoso!!! Me encantan tus obras!! Para q te voy a desear buena vida, a la vista está q ya lo tiene todo!!!!!

  5. carlos milea says:

    los jotes miraban si estabas vivo…. bellisimas imagenes

  6. Anónimo says:

    La patagonia Argentina tiene ese que se yo que te deslumbra y tu lograste captar esa esencia en este viaje maravilloso. Felicitaciones

  7. Liliana Mandingorra says:

    Amo la fotografía y lograste unas fotos maravillosas que lograron emocionarme.Felicitaciones!!!Son fotos muy bellas!!

  8. Anónimo says:

    Maravillosos paisajes ! unas fotos bellísimas Mariano, siempre es un placer leer tus historias y poder disfrutar de tan bellas imágenes capturadas

  9. Fascinante el viaje, gracias por compartir tu mirada de estos paisajes tan queridos!!!

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