Magia cordillerana

Ayer llegué a Bariloche. Durante un mes voy a estar viviendo en la base del cerro Catedral para disfrutar y fotografiar la zona.

Tengo varios objetivos en mi lista:

  • Subir al refugio Frey para hacer noche y sacar fotos nocturnas.
  • Caminar hasta Laguna Negra.
  • Pedalear los senderos de mountain bike del Catedral.
  • Pescar con mis amigos porque comienza una nueva temporada de pesca.
  • Conseguir varios videos time lapse de la mayor cantidad de lugares que pueda.
  • Navegar los ríos Manso y Limay.

Anoche comencé de a poco. Salí a caminar por Villa Catedral, que en esta época esta prácticamente desierta pero no necesariamente tranquila: De las sombras nocturnas apareció un perro grande que me hizo frente y, que a pesar de huir ante mi respuesta, sé que desde ahora es mi nuevo enemigo temporal; también se escuchaba música electrónica desde un asado que hacía un grupo de gente; y dos personas que charlaban en el estacionamiento del cerro, me devolvieron el saludo.

Un poco más allá

Unos metros más allá y alejándome de todo eso, comencé a subir siguiendo la antigua aerosilla doble. Ahora sí sólo se escuchaban sonidos de la naturaleza.

El cielo estaba despejado, y a pesar de la contaminación lumínica, se veían muchas estrellas por encima de la cumbre. Solo tuve que mirar hacia arriba para empezar a sentir la magia cordillerana:

Al infinito y más allá. Magia cordillerana.

Así que luego de un octubre con pocas publicaciones, esperen un noviembre lleno de fotografía.

Gracias por mirar.

Mariano