Crónicas merlinas

Desde principios de enero que no publicaba en mi página. Decidí que tenía que cambiar la manera como lo hacía y me tomé un tiempo para pensarlo bien. La idea cerró cuando comencé a publicar más asiduamente en mi página de Facebook y en mi cuenta de Instagram: subiré todas las fotos de una historia en orden cronológico en esas cuentas, y las unificaré en una sola publicación de este blog. ¡Bienvenidos nuevamente!.

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Crónicas merlinas

Mi primer atardecer en San Luis. Hace unas semanas visité por primera vez San Luis y sus paisajes no dejaron de sorprenderme. [Ruta Provincial 55, camino a Villa Mercedes]

Una publicación compartida de Mariano Srur (@marianosrur) el

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El valor de esos momentos

Chacarera de las piedras
criollita como ninguna
no te metas en los montes
si no ha salido la luna.

Chacarera de las piedras, A. Yupanqui

Ese día había dejado pasar el atardecer, casi un pecado luego de haber aprendido tras muchos años el valor de esos momentos de luz única.

Pero la noche no se me iba a escapar. Esperé hasta que estuviera oscuro y salí en dirección al río Manso.

Encontré algo de tránsito por la ruta 40, hasta que tomé el camino de tierra pasando Villa Mascardi. Ahí era todo para mí: paraba cada tanto mientras apagaba todas las luces y trataba de divisar qué me mostraba el entorno.

Llegué hasta el puente sobre un arroyo que fluye hacia el lago Los Moscos, y supe que tenía mi primer foto.

La noche estaba muy agradable, y con apenas un poco de abrigo me sentía cómodo al aire libre. El ruido del agua dominaba, pero dejaba lugar para el canto de algunas aves de hábitos nocturnos y de la brisa que cada tanto bajaba desde los cerros:

El valor de esos momentos.

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Querido Luis

“Soy un hombre con la suerte de poder contar con ambas manos a quienes amo…” Just breathe, Pearl Jam


Al menos una vez al año paso por Chacabuco, en provincia de Buenos Aires. Tenemos parientes allá que siempre es un gusto visitar; mi hija aprovecha y se queda varios días compartiendo con su prima y amigas, mientras sigo viaje a Buenos Aires para hacer diversas cosas. Pero antes de irme o al regresar, salgo a recorrer los alrededores. Está bueno tomarse un tiempo para hacerlo sin apuro. Me fascina la belleza de la pampa húmeda, sus campos, su historia, su gente.

La familia de Luis Garaventa me acompaña cada vez que puede, y gracias a ellos descubrí (por sus indicaciones o compañía) lugares maravillosos. Luis vino la mayoría de las veces; retirado luego de décadas de trabajo en campañas de cosecha, en que manejó cosechadoras, arregló máquinas e hizo de todo un poco. Recorrió de esta forma todos los rincones de la provincia de Buenos Aires, algo de La Pampa, y seguramente de Santa Fé; sus ojos vieron mucho de esta parte de la tierra. Aún despuntaba su vicio haciendo trabajos de herrería, que era lo que a veces le impedía acompañarme, sino él mismo me decía que al día siguiente iríamos a tal o cual lugar, o me explicaba cómo ir por mi cuenta.

De esta manera llegué a Membrillar, una estación de trenes abandonada:

Membrillar

Conversábamos largamente durante nuestros recorridos, tenía tantas historias y anécdotas para contar… También tenía un humor muy especial, no dejaba pasar oportunidad para hacernos reír. “Siempre vas a ser uno más de la familia”, me decía a pesar de mi separación de Gabriela, su sobrina. Lo mencionaba seguido, como sabiendo cuánto necesitaba oírlo en una época muy difícil para mí.

Hace poco tiempo se fue, y hoy lunes 23 de febrero hubiera sido su cumpleaños.

Les dejo una foto de él junto con su hijo Leo, gran pescador y compañero de recorridas también, una tarde que fuimos a pescar tarariras a un arroyo cerca de Chacabuco:

Querido Luis

Querido Luis, donde sea que estés, te recuerdo con un enorme afecto.

Mariano