Expedición al bosque sumergido

Hace unos días escribí lo que significaba para mí el bosque sumergido del lago Traful. En esta oportunidad voy a detallar un poco mejor la expedición que hicimos aquél día.

Nos encontramos temprano con Gastón en la casa de Pablo, gracias a ellos fue posible hacer realidad este sueño. Ninguno de los tres había estado en aquél lugar anteriormente. Nuestra intención era llegar a media mañana al Traful. El pronóstico anunciaba excelentes condiciones meteorológicas: sin viento y caluroso. Mientras terminábamos de preparar las cosas tuve la suerte de presenciar el amanecer sobre el Nahuel Huapi:

Amanecer en el Nahuel Huapi

El plan era simple: bajar el bote en Villa Traful y navegar el lago hacia el bosque sumergido, una vez ahí bucearíamos con trajes de neoprene y en apnea.

Expedición al bosque sumergido

Un terremoto ocurrido en el año 1960 produjo el deslizamiento de la ladera del cerro Bayo o Alto Mahuida, entonces decenas de cipreses quedaron sumergidos en el lago. Es asombroso ver el contraste entre ambas partes del bosque, los que se salvaron continúan viviendo mientras que muchos de los que murieron ahogados aún se mantienen de pie:

Contraste de bosques

Desde la villa existe una excursión en bote a motor que visita el lugar diariamente, justo tuvimos la suerte de encontrarnos con ellos:

Bosque sumergido en lago Traful

El momento ideal para bucearlo de esta manera es avanzado el verano, cuando ya hubo muchos días de calor que han calentado la capa de agua superficial y además la falta de lluvias disminuyó el nivel del lago, acercándonos un poco más a los árboles:

Buceando en el bosque sumergido

Permanentemente nos encontramos al borde del abismo, donde la profundidad del agua aumenta bruscamente:

Hacia el abismo del Traful

Creo que esta imagen es la más representativa de aquélla experiencia de buceo, Gastón justo se sumergía filmando con la cámara GoPro, mientras que el agua transparente filtraba los rayos de luz que convergían hacia el fondo:

Sumergiéndose en el bosque sumergido

Estuve nadando con unas aletas inapropiadas que me hacían forzar demasiado las piernas al nadar, y sumado a mi falta de costumbre para este tipo de ejercicio tuve calambres en las pantorrillas que me dificultaron seguir avanzando. Por suerte Pablo y Gastón enseguida fueron a buscarme con el bote. Los esperé sujetándome de uno de los cipreses:

Al rescate

Finalmente regresamos a Bariloche, justo para presenciar el atardecer sobre el lago Nahuel Huapi. El ciclo que había empezado esa mañana se completaba:

Atardecer en el Nahuel Huapi

Muchas gracias por mirar.

Mariano

Nota para fotógrafos: Todas las imágenes subacuáticas fueron sacadas con la cámara Olympus EM-1 + el lente Panasonic 7-14mm f/4 + la carcaza subacuática Olympus PT-EP11 que permite inmersiones de hasta 45 metros de profundidad. 

La columna vertebral del firmamento

Uno de los libros que de chico me fascinó fue Cosmos (1980), de Carl Sagan. Ahí podía leer desde la historia de la humanidad que miraba hacia el cielo nocturno, nuestra ventana al infinito, hasta los últimos avances de la ciencia. ¡Todo lo que habíamos podido aprender desde nuestro minúsculo planeta perdido en la vastedad del Universo!.

Siempre miré hacia arriba, especialmente de noche. Tengo presente permanentemente la idea de la columna vertebral del firmamento, explicación que encontraron los nativos del desierto de Kalahari para describir la parte de la Vía Láctea que podemos ver desde nuestro planeta. Qué acertado a pesar de sus escasos conocimientos, nuestro sistema solar depende de todo ese grupo de estrellas que forma nuestra galaxia, la razón de nuestra existencia.

Decidí viajar de noche entre Piedra del Aguila y Bariloche, tengo muchas fotos de ese tramo pero me faltaban fotos nocturnas. Justo iba a salir la luna en cuarto menguante alrededor de las 22:00, y calculé que al ir subiendo en el firmamento, iluminaría cada vez mejor el paisaje. Había apenas una brisa leve cuando paré cerca de Confluencia Traful para sacar esta foto:

la columna vertebral del firmamento

Además de la Vía Láctea y del reflejo donde se insinúa la luna detrás de un ciprés, podemos ver completa la constelación Centauro, con el sistema binario Alfa Centauri (¡el más cercano a la Tierra!, a 4,37 años luz), brillando casi a la altura de la luna y hacia la derecha de la imagen. Arriba de este último está Hadar, que forma parte de la misma constelación y parece menos brillante desde nuestro punto de observación que Alfa Centauri. En realidad tiene una intensidad 11000 veces mayor a ésta pero al encontrarse a más de 350 años luz de nosotros, la vemos más tenue. Uno de los misterios del Universo que de a poco se van resolviendo.

Muchas gracias por mirar.

Mariano

Un bosque sumergido

Descubrí que existía un bosque sumergido en el lago Traful cuando era chico. La primera vez que fuimos de vacaciones a Villa Traful llevamos una lancha muy básica con la que mi viejo salía a pescar y al mismo tiempo nos servía para recorrer rincones alejados. Habrá sido a fines de los años 70, más o menos.

Eran mis épocas de lectura de novelas clásicas de aventura, como 20000 leguas de viaje submarino o Los náufragos del Jonathan, de Julio Verne; La isla del tesoro, de Stevenson; y muchos otros más. La idea de un bosque sumergido parecía salir de uno de estos libros fantásticos.

Me sorprendía cuando navegábamos sobre los restos de plantas que anteriormente habían estado sobre la superficie, pero que un cataclismo las había trasladado a las profundidades, al borde de un abismo. A pesar de mis conocimientos limitados pude darme cuenta de la fuerza de la naturaleza y sentir lo frágiles que somos.

Deseé fervientemente volver a este lugar para bucearlo. Pasaron muchos años, décadas… Regresé algunas veces al Traful pero por distintos motivos no lo había podido lograr. Pero a mi edad me sigo maravillando, los sueños pueden convertirse en realidad:

Un bosque sumergido en el lago Traful

Muchas gracias por mirar.

Mariano