Los humos del Villarrica

El Volcán Villarrica es uno de los más activos de América del Sur. Entró en erupción en marzo de este año aunque sin consecuencias graves, y se publicaron imágenes impresionantes del acontecimiento. Durante meses quise ir a Pucón para poder fotografiarlo. Por distintos motivos no pude y casi me había olvidado del tema hasta unos días atrás que pasé un par de noches por esa hermosa ciudad. Al llegar durante el día vi que seguía emitiendo una tenue columna de cenizas, aunque nada impresionante. Pero al hacerse de noche, esa columna se teñía del color del magma que aflora en la superficie. El cielo estaba completamente despejado y no quise desperdiciar la oportunidad, subí hasta donde pude para sacar fotos. La luna iluminaba el paisaje nocturno, mientras la Vía Láctea se elevaba detrás del volcán. Todo estaba en calma y fue maravilloso contemplar esa conexión directa con las entrañas de la Tierra:

El Volcan Villarrica. Los humos del Villarrica.

Se termina otro año, el segundo desde que publico en mi blog. Fue un año que tuvo muchas cosas buenas y pocas malas. Es un balance positivo que hacía tiempo no podía hacer. Les deseo lo mismo para el período que está por empezar.

Muchas gracias por mirar.

Mariano

Camino a Sañicó

Miro por la ventana y me doy cuenta que el sol se está yendo. Me olvido que en esta época del año el día dura tan poco.

Tenía ganas de sacar fotos a unas cuevas que descubrí en un cerro camino a Sañicó. Repentinamente siento la urgencia del que llega tarde a un compromiso.

Le voy a avisar al Negro que estaba durmiendo una siesta. Le cuesta reaccionar, se levanta pero necesita calentar agua para ir tomando unos mates en el viaje. Lo conozco bastante y sé que eso es algo que no puedo negociar, así que mientras termina de despertarse, pongo el agua, enciendo la hornalla, desengancho el trailer del bote, cargo cámaras, trípodes, abrigo y lo espero afuera con el motor en marcha.

Una vez al pie de las cuevas hay que caminar un rato cuesta arriba. Llegamos justo con los últimos rayos de sol, lleno de colores cálidos a pesar del frío:

Cuevas camino a Sañicó al atardecer

Cada paso que damos durante la subida levanta pequeñas nubes de cenizas. Son los restos de la erupción del Calbuco. Es algo molesto pero pronto van a ser un recuerdo cuando se las lleven el viento y el agua.

Hay una relación reveladora entre esta erupción y el material en el que están cavadas las cuevas, ya que forman parte de una capa geológica de cenizas volcánicas compactadas, producto de erupciones muy similares a la reciente, pero muchísimo más poderosas. Se cree que la acumulación de estas cenizas ocurrió en un tiempo muy breve, de apenas unos días. Capas geológicas sucesivas las fueron compactando, pero sigue impresionando por su grosor actual. Imagínense todo el paisaje cubierto de un día para el otro con decenas de metros de cenizas volcánicas… Una catástrofe regional y que seguramente tuvo influencia mundial. Ocurrió hace más de 10 millones de años y por lo que leí tal vez integre la formación Collón Curá.

Hoy es un bello lugar que se ilumina de naranja y amarillo para mi autorretrato vespertino. Hace millones de años fue el infierno en la tierra:

Autorretrato al atardecer camino a Sañicó

La erosión del viento implacablemente fue haciendo su trabajo y hoy tenemos un grupo de cuatro cuevas:

Atardecer en cuevas camino a Sañicó

En la más grande puedo mantenerme de pie mientras saco la foto de su interior y el entorno; un poco más abajo también aparece el Negro que fotografía el atardecer:

Atardecer y cueva camino a Sañicó

Muchas gracias por mirar.

Mariano

Crónicas del Calbuco

Durante las primeras horas de la erupción del volcán Calbuco, tuve la casualidad de encontrarme en la localidad de Piedra del Aguila. Les cuento mi experiencia:

Miércoles 22 de abril de 2015

08:00. Desayuno en la estación de servicio Petrobrás, la “Petro” para los habitués. Conversando con una amiga que trabaja ahí, me cuenta lo lindas que son dos lagunas que hay hacia el Oeste del pueblo, y me recomienda que las vaya a conocer. Justo ese día tenía previsto reunirme con Carlos Cabezas, el dueño de la estancia donde se encuentran.

11:00. Conversando con Don Carlos, le pido permiso para recorrer la zona y sacar algunas fotos. Amablemente accede y además promete acompañarme.

18:24. Luego de un largo trayecto a las lagunas y justo antes del atardecer, regresamos a un punto panorámico donde se ve el pueblo:

Mirador hacia Piedra del Aguila

18:29. Encuentro una perspectiva única del barrio de la entrada, muy distinta a lo que normalmente se ve desde la ruta:

Piedra del Aguila

18.33. Teníamos un día de otoño hermoso y despejado. Sin embargo, desde el otro lado de una loma, veo unas nubes a lo lejos que me llaman la atención y las fotografío, no podía imaginar en ese momento que era la pluma de cenizas de más de 15km de altura de una nueva erupción volcánica:

Las cenizas llegan desde Chile

18:46. Saco esta última foto de una de las lagunas (que está seca en esta época del año), y emprendemos un regreso lento por una huella apenas marcada.

Atardecer en la laguna seca

19:20. Tengo señal nuevamente en mi teléfono y empiezo a recibir noticias de la erupción del volcán Calbuco, un viejo conocido para mí, ya que lo veo siempre desde el patio de la casa de mi amigo Patricio Rondini cuando voy a Puerto Varas. Patricio me cuenta que por suerte ellos estaban bien y me envía fotos impresionantes del fenómeno. Me vienen a la mente los malos recuerdos de la erupción del Cordón Caulle en el 2011. Esa noche me voy a dormir tarde, preocupado, pero no veo rastros de cenizas en el cielo. Pienso que tal vez en esta oportunidad nos esquivaron, que los vientos las llevaron en otra dirección.

Jueves 23 de abril de 2015

08:10. Me había despertado unos minutos antes y al mirar por la ventana se confirmaron mis temores: las cenizas habían llegado nuevamente. Afuera de mi casa me sorprende un olor muy intenso a azufre, ¿estaría tóxico el aire esta vez?. Con una mezcla de incredulidad y aturdimiento saco la primer foto: mi camioneta cubierta por una capa bastante espesa. Me llama la atención qué prolijamente se acumulan, tienen una perfección inquietante:

Cenizas al amanecer en Piedra del Aguila

08:12. Chequeo los mensajes y me preguntan del diario Clarín si tengo fotos de las cenizas. Les contesto que saco algunas y se las envío.

08:24. Desde la esquina de mi casa veo este paisaje desolador:

Calles de Piedra del Aguila con cenizas

08:29. La ruta 237 ya empezaba a complicarse para el tránsito de vehículos:

Transito complicado en la ruta 237 por las cenizas

09:11. Desde la loma frente al gimnasio municipal apenas hay visibilidad unos metros más allá del ACA:

Las cenizas del Calbuco en Piedra del Aguila

09:29. Subo a las rocas que están detrás de mi casa y tengo un panorama mejor del pueblo, primero en dirección a Neuquén:

Piedra del Aguila con cenizas 2015

Y luego en dirección a Bariloche:

Piedra del Aguila con cenizas

En unos minutos estoy de regreso en mi casa para editar las imágenes y enviarlas por mail. Me encuentro absorto en la tarea cuando de repente me llama la atención un silencio absoluto. No había más tránsito en la ruta y las aves habían interrumpido su canto. Me esperaba otra sorpresa. Sin entender bien lo que pasaba corro una de las cortinas y casi no puedo creer lo que veo, se había hecho de noche a las 10 de la mañana. Noche cerrada completamente, ¡en pleno día!. La capa de cenizas que en ese momento pasaba por la zona era tan espesa que había ocultado por completo al sol. Termino de enviar las fotos y salgo por algunas más. La temperatura bajó súbitamente y tuve que abrigarme.

11:16. La cantidad de cenizas que caían era tal, que inmediatamente se acumulaban sobre absolutamente todo. Molestaban en los ojos y al respirar. En esta nueva imagen de la ruta 237 se aprecian claramente en los reflejos de las luces:

Ruta 237 con cenizas Piedra del Aguila

11:31. Camino hacia el puesto de control de tránsito de la policía, donde acceden cordialmente a que los fotografíe mientras informaban a los pocos conductores que iban llegando a Piedra del Aguila:

Noche en Piedra del Aguila
Tenía que viajar hacia General Roca pero con la oscuridad que había y la cantidad de cenizas que caían, se suspendió el tránsito vehicular. La oscuridad dejó lugar a una luz tenue recién después de las 16:00. Pude emprender el viaje casi de noche, y me llevó algo más de siete horas hacerlo, cuando normalmente son alrededor de tres.

Pronto decayó la erupción intensa del volcán y hubo una luz de esperanza. Se supo que no había toxicidad y que sólo la exposición muy prolongada a las partículas podía traer problemas respiratorios. La población ya estaba acostumbrada luego de la experiencia del 2011 y la situación se sobrelleva de la mejor forma posible. Aunque han habido nuevas emisiones de cenizas, ya no han tenido la misma fuerza que las dos primeras y el viento las llevó en otras direcciones. Lamentablemente el Servicio Nacional de Geología y Minería de Chile informó el 1 de mayo que el ciclo eruptivo puede durar meses. Ojalá no represente mayores complicaciones.

Muchas gracias por mirar.

Mariano