Los girasoles

Los girasoles siempre me parecieron con un encanto especial. Son originarios del continente americano y, como no podía ser de otra manera, los aztecas y los incas (entre otros) los relacionaban con el dios sol. Desde chico me fascinaba transitar la pampa húmeda durante los viajes a Buenos Aires o a las playas costeras bonaerenses, para descubrir los campos interminables sembrados de estas plantas que giraban para captar la luz de nuestra estrella.

Durante enero asistí a la reunión familiar y de amigos que se celebra todos los años en un campo de Sierra de la Ventana. Llevé mi cámara una tarde que salimos a hacer una recorrida, las actividades previas no me habían dado la oportunidad de sacar fotos, pero no quería irme sin hacerlo. Me sorprendí al notar que los girasoles apuntaban en sentido contrario al sol que había bajado en el horizonte, y según pude saber esa característica se da mientras la planta es joven, ya que al madurar queda fija mirando hacia donde amanece.

Las ondulaciones suaves del suelo hicieron de marco para unas nubes hermosas bañadas por los últimos reflejos de luz:

los girasoles

Muchas gracias por mirar.

Mariano