Silencio total en mi entorno

Ruta 40, noche, sin tránsito. Soledad, belleza, Patagonia. Voy viajando desde Piedra del Águila hasta Bariloche; maravillado por el espectáculo, me detengo seguido a sacar fotos como la que publiqué unos días atrás. La luna ilumina todo el paisaje y me ayuda a captar detalles del suelo.

Paro en una curva cercana al lago Alicurá para fotografiar un cañadón. Silencio total en mi entorno. Puedo ver por donde camino sin necesidad de una linterna.

Me congela del susto un ruido metálico repentino, que resulta ser el guardarrail contrayéndose por el frío. No me convence la foto que saco y regreso a la camioneta. Entonces, al girar, me sorprende la vista del camino y la cantidad de estrellas que se suspenden en el cielo, ¡tengo que sacar una foto de ésto!:

Silencio total en mi entorno

Hay muchas estrellas y constelaciones en esta imagen, pero la que más se destaca es la de Escorpio, dentro de la cual brilla intensamente la estrella Antares. La pueden descubrir proyectando una línea imaginaria hacia arriba desde el cartel de la izquierda, es la más brillante casi a la mitad del cielo. Antares es enorme: llegaría más allá del planeta Marte si estuviera en nuestro sistema solar. También es candidata a morir joven, los astrónomos creen que podría convertirse en una supernova dentro del próximo millón de años.

Comienzo a sentir el frío hasta los huesos, entonces subo a la camioneta y continúo el viaje.

Muchas gracias por mirar.

Mariano

La columna vertebral del firmamento

Uno de los libros que de chico me fascinó fue Cosmos (1980), de Carl Sagan. Ahí podía leer desde la historia de la humanidad que miraba hacia el cielo nocturno, nuestra ventana al infinito, hasta los últimos avances de la ciencia. ¡Todo lo que habíamos podido aprender desde nuestro minúsculo planeta perdido en la vastedad del Universo!.

Siempre miré hacia arriba, especialmente de noche. Tengo presente permanentemente la idea de la columna vertebral del firmamento, explicación que encontraron los nativos del desierto de Kalahari para describir la parte de la Vía Láctea que podemos ver desde nuestro planeta. Qué acertado a pesar de sus escasos conocimientos, nuestro sistema solar depende de todo ese grupo de estrellas que forma nuestra galaxia, la razón de nuestra existencia.

Decidí viajar de noche entre Piedra del Aguila y Bariloche, tengo muchas fotos de ese tramo pero me faltaban fotos nocturnas. Justo iba a salir la luna en cuarto menguante alrededor de las 22:00, y calculé que al ir subiendo en el firmamento, iluminaría cada vez mejor el paisaje. Había apenas una brisa leve cuando paré cerca de Confluencia Traful para sacar esta foto:

la columna vertebral del firmamento

Además de la Vía Láctea y del reflejo donde se insinúa la luna detrás de un ciprés, podemos ver completa la constelación Centauro, con el sistema binario Alfa Centauri (¡el más cercano a la Tierra!, a 4,37 años luz), brillando casi a la altura de la luna y hacia la derecha de la imagen. Arriba de este último está Hadar, que forma parte de la misma constelación y parece menos brillante desde nuestro punto de observación que Alfa Centauri. En realidad tiene una intensidad 11000 veces mayor a ésta pero al encontrarse a más de 350 años luz de nosotros, la vemos más tenue. Uno de los misterios del Universo que de a poco se van resolviendo.

Muchas gracias por mirar.

Mariano