Una travesía por Neuquén

travesía

1. Viaje por tierra, por mar o por aire, en que se atraviesa una zona extensa, una región, etc.

En esta publicación reuní cinco imágenes que me habían quedado descolgadas del viaje que hicimos al norte neuquino con mi amigo Ken. Las dos entradas relacionadas son Frente a la Cordillera del Viento y Los días en Epulauquen. El viaje completo también está en Google Maps.

Se nos hace tarde llegando a Andacollo y decidimos pasar la noche en Cayanta, sobre la costa del río Nahueve. Después de cenar, la luna ya había aparecido en el cielo nocturno, iluminando el paisaje con colores casi de otro mundo:

Travesía por Neuquén. Noche en Cayanta
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Frente a la Cordillera del Viento

Llegamos a Las Ovejas luego del mediodía y con hambre. Pasamos por un almacén que tenía un surtido variadísimo de cosas para hacer compras de último momento. Ahí nos recomendaron un “comedor” – como le dicen apropiadamente en el norte neuquino a los restaurantes – donde nos atendieron muy bien y prometimos regresar para cenar al día siguiente.

Nuestra idea para la próxima jornada era fotografiar el atardecer desde un mirador frente a la Cordillera del Viento y el valle del río Neuquén. Según la aplicación PhotoPills el sol se iba a poner poco después de las 20:00. Como (otra vez) teníamos hambre pasamos por el comedor a las 19:00, la hora que nos dijeron que abrían, pero no tuvimos suerte. Luego de esperar un rato nos dimos cuenta cómo iba llegando la hora dorada y nos asaltó la idea de que nos perderíamos un atardecer fabuloso. Aceleramos durante los ocho kilómetros que nos separaban del mirador y con alivio presenciamos esta magnífica escena:

Río Neuquén frente a la Cordillera del Viento

El mirador tiene un desnivel abrupto, y mientras Ken se quedaba un poco más arriba para filmar la puesta de sol, bajé un hasta que lo perdí de vista. No me daba el tiempo para admirar el entorno y tratar de fotografiarlo mientras cambiaba aceleredamente al variar la luz y las nubes. Había un viento implacable que hacía muy difícil disparar la cámara sin que registre nuestro movimiento. Pronto me encontré usando el trípode:

La Cordillera del Viento

Había un rango diverso de nubes lenticulares sobre toda la cordillera, bañadas por la luz cálida de los últimos rayos de sol. Desde el valle se escuchaba el balido de cientos de cabras de los crianceros trashumantes:

Atardecer frente a la Cordillera del Viento

Las nubes se reconfiguraban permanentemente en formas, tamaños y lugares, produciendo secuencias únicas e irrepetibles:

Nubes sobre Cordillera del Viento

Finalmente, me di por satisfecho con lo que había fotografiado, y me quedé contemplando durante unos minutos más la maravilla que me rodeaba. Estaba feliz y agradecido.

Lentamente acomodé todo el equipo y comencé a regresar, cuando justo me lo encuentro a Ken que no podía creer lo que habíamos presenciado y también había registrado todo como había querido. ¡Misión cumplida!:

Misión cumplida

Muchas gracias por mirar.

Mariano

Los días en Epulauquen

Otro día en Epulauquen. Nos despertamos temprano para desayunar; el encargado del té por supuesto es Ken. Ya tenemos la rutina de arranque preparada, y en breve estamos listos para salir.

Amaneciendo en Epulauquen

Primero recorremos en la camioneta el valle del río Nahueve, donde se nos van varias horas.

Yo tenía ganas de hacer mi primer pesca de la temporada, así que antes del atardecer fuimos hacia el arroyo Lanasa, mal llamado Nasa, que une las dos lagunas de Epulauquen (que justamente quiere decir dos lagunas en mapuche). El arroyo es un lugar hermoso: en su margen derecha tiene un incipiente bosque y a la izquierda un mallín impresionante, que hay que caminarlo un buen rato para poder llegar. En esta foto de Ken se ve claramente, y también aparezco pescando:

Pescando en arroyo Lanasa

La pesca fue excelente, como se indica habitualmente en el mes de noviembre para este ambiente.

Aquí la caminata de regreso:

Caminando desde el arroyo Lanasa

La tarde se nos pasa rápido, y mientras corríamos atrás de la sombra que iba proyectando el sol al ponerse detrás de la montaña, nos encontramos con este paisaje:

Atardecer en lagunas Epulauquen

Me fascina el color que toma la luz en el norte neuquino a esa hora, “vuelto color de trigo el sol” como decía Zitarrosa…

Bosque y montaña en Epulaquen

Un rato después y nos encontrábamos con el crepúsculo. La frontera con Chile es el cerro Crestón, y del otro lado pasan continuamente los vuelos de cabotaje del país trasandino, y a pesar que no tiene nada que ver con lo natural que nos rodea, me gusta como queda el rastro en el cielo:

Rastros en el cielo de Epulaquen

Una vez que llegamos a la casilla rodante, miramos hacia el Este y nos maravillaron las nubes lenticulares sobre la Cordillera del Viento:

Nubes lenticulares sobre Cordillera del Viento

Después de cenar fuimos a un pequeño mirador al final del camino dentro del camping organizado, que tiene una vista privilegiada de los Andes:

Noche en lagunas Epulaquen

Ken me preguntó qué variante podíamos hacer para una foto y se me ocurrió esconderme e iluminar el techo del mirador de verde con mi linterna de varios colores. El resultado fue éste:

Nocturna en laguna de Epulaquen

Parado al borde del camino se escuchaba con claridad el sonido de un arroyito que desembocaba en la laguna, y a lo lejos también se escuchaban las ráfagas de viento que bajaban con violencia desde atrás de los Andes. Una brisa helada comenzaba a subir desde el agua… La luna iluminaba todo con mucha intensidad, produciendo una mezcla alucinante de noche y día:

Los cerros en Epulauquen

Pronto estábamos satisfechos con las fotos conseguidas, y regresamos al abrigo de la casilla para descansar.

Ken había dejado una de las cámaras haciendo una serie de fotos para luego producir este time lapse nocturno que quedó muy bueno:

 

Muchas gracias por mirar.

Mariano