Cuestión de límites

Avanzamos casi de noche sobre la meseta. Hace frío y nos rodea la vegetación achaparrada de la estepa. Es difícil distinguir accidentes geográficos más allá de la línea del horizonte en un paisaje uniforme como éste. De pronto, encontramos un límite: el alambrado que una persona construyó para delimitar su dominio, o para que los animales de cría se alimenten dentro de un espacio acotado. Seguramente sin buscarlo, el alambrado tiene un atractivo visual al recortarse sobre el cielo del crepúsculo.

Me pongo a pensar en los límites que tengo adelante. Uno terrenal e ínfimo en relación a los demás, el del alambrado. Otro más lejano pero no inalcanzable, la atmósfera de nuestro planeta, que nos rodea y se tiñe de los colores que siguieron a la puesta del sol. Y por último uno más definitivo, las estrellas que se empiezan a divisar en el firmamento.

Cuestión de límites

Sólo me interesa superar el primero.

Muchas gracias por mirar.

Mariano

PD: Esta historia es parte de otras dos: Una vasta soledad y Esperando la noche.

Aclaro por las dudas que mi intención no era hablar en contra de los alambrados, sino de lo limitado que somos los seres humanos. Este tipo de límites es necesario para poder ordenar la producción en estos lugares. En realidad se podía transitar libremente por el camino, pasando una tranquera.

Amanece frente al volcán Calbuco

Puerto Varas, Chile. Amanece frente al volcán Calbuco meses después de su última erupción, que fue totalmente sorpresiva y tuvo consecuencias a cientos de kilómetros a la redonda por la acumulación de las cenizas que emitió. En esa oportunidad me encontraba en Piedra del Aguila y fui testigo de cómo el día se convertía en noche.

El Calbuco es el cuarto volcán más peligroso en la lista que elabora Sernageomin, el servicio de geología chileno. Sin embargo este día lo muestra cubierto de nieve y apasible, emitiendo una nube de vapor. En primer plano el poblado de Alerce, donde el humo de la calefacción de las viviendas filtra los rayos solares:

Amanece frente al volcán Calbuco

A poca distancia se encuentra el volcán Osorno, de aspecto majestuoso. También es un volcán considerado peligroso, y su última erupción ocurrió en el año 1835:

Amanecer en el volcán Osorno

Ambos volcanes tienen erupciones explosivas, que según explica el libro Volcanes, de Eduardo Jorge Llambías, se producen por la gran concentración de gases en el magma. Estas explosiones fragmentan el magma en pequeñas partículas de vidrio que componen la ceniza que a su vez es expulsada a varios kilómetros de altura en la atmósfera terrestre.

La gran belleza del paisaje esconde esa amenaza latente, pero las personas hemos aprendido a convivir con ese entorno paradisíaco la mayoría de las veces e infernal unas pocas.

Muchas gracias por mirar.

Mariano

En el campo de rocas

El Calafate tiene un entorno muy diverso, con mucho para recorrer y descubrir. Tenía ganas de dar una vuelta en bici y mi amigo Pablo, guía local, me llevó a un circuito que luego de cruzar el cañadón del arroyo Calafate, transita la estepa entre caminos de tierra y senderos hacia el Este. Al regreso me llamó la atención un campo de rocas que se forma al pie del Cerro Calafate. Desde la ciudad no se ve bien, pero de cerca resaltan los enormes bloques de rocas que han ido cayendo desde el cerro a lo largo de miles de años luego de las glaciaciones. En este lugar se practica escalada en bloque o bouldering.

Al día siguiente visitamos a Martín, un amigo y ex guardaparque que vive relativamente cerca del lugar, y entre cerveza y cerveza decidimos hacer una caminata para sacar unas fotos. Las horas de luz solar son prolongadas en diciembre, y llegamos ahí pasadas las 21 horas… La vista de la ciudad, Bahía Redonda y el Lago Argentino era espectacular en esa hora de sombras largas:

Campo de rocas

Hay una mayor cantidad de rocas mirando hacia el lado del cerro:

Al pie del Cerro Calafate

Y otras cuantas mirando hacia el Este:

Atardecer en el campo de rocas

Esta foto me la sacó Pablo, y no, no estoy haciendo ningún tipo de danza o ceremonia, simplemente tapando con mi mano los reflejos del sol en el lente. Sino hiciera eso disminuye considerablemente el contraste y aparecen destellos de luz en la imagen. También se aprecia mejor el tamaño de las rocas comparadas con una persona:

Sacando fotos en el campo de rocas

Nos quedamos un buen tiempo ahí. Daba gusto experimentar la tranquilidad de la tarde en ese paisaje tan sorprendente, además de la charla con amigos. Un buen rato luego que bajó el sol, ya estábamos de regreso en nuestras casas.

Muchas gracias por mirar.

Mariano