Andanzas en Bariloche

La primer semana en la cordillera se me pasó volando, y la segunda también. Muy poco tiempo para editar y publicar las fotos que prometí. Pero ya verán el por qué en estas andanzas en Bariloche.

Patricio llegó justo antes del inicio de la temporada de pesca. Alcanzamos a hacer los preparativos con la ayuda inestimable del Negro Díaz.

El primer día de la temporada fuimos de los primeros en entrar al río Limay para pescarlo. Hicimos el tramo entre Rincón Chico y Villa Llanquín, que incluye la maravilla del Anfiteatro. Verlo desde dentro es toda una experiencia, pero no tengo fotos de ese momento, entre el viento que había y la necesidad de controlar la balsa para que Patricio pesque, no me quedó tiempo.

Pero el Negro estaba muy atento desde la ruta, y registró estas fotos increíbles cuando pasamos cerca de él:

Flotando en el Anfiteatro río Limay

Flotando en el Anfiteatro río Limay. Andanzas en Bariloche.

Flotando en el Anfiteatro río Limay

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Era de hielo

Llego a la entrada del Parque Nacional Los Glaciares a las 7:20 am. Ya había gente en la oficina de acceso pero no me pueden dejar entrar hasta las 8:00. Espero. Espero. Y espero un poco más.

Finalmente 8:05 estoy acelerando hacia el Glaciar Perito Moreno. Tenía esperanza de fotografiarlo en plena oscuridad y con estrellas en el cielo. Es el 1 de julio y el amanecer es a las 9:53 am en ese lugar.

Pero son 29 km desde la entrada hasta mi destino y veo que no llego. Hay serio riesgo que el camino tenga hielo y no quiero arriesgar demasiado.

Voy hacia un lugar maravilloso de la naturaleza, un lugar donde podemos ver muy de cerca los restos de la última Era de Hielo, finalizada hacia algo más de 10000 años.

Llego al estacionamiento de las pasarelas, junto mis cosas rápidamente y comienzo a caminar hacia el Segundo Balcón, que tiene una vista privilegiada. Apenas veo por donde voy pero sé que el alba comenzó a las 7:53 y con cada minuto que pasa se ven cada vez menos estrellas. Me desespero.

Los parámetros que me da el fotómetro de la cámara me indican que hay demasiada luz. Tengo que bajar la sensibilidad y reducir el tiempo de exposición. Consigo esta foto del crepúsculo, con unas pocas estrellas:

Crepusculo Glaciar Perito Moreno. Era de Hielo.

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Pilahue, la noche y la niebla

“Al amigo de la mano solidaria tendida cuando comenzaba la noche y la niebla.”
Rodolfo Ponce de León en la despedida a mi viejo.

En Pilahue transcurrió una parte importante de la historia de mi familia. Mi abuelo paterno, Fermín o Efrem, llegó a Argentina en el año 1919 después de emigrar desde Líbano al final de la Primer Guerra Mundial y se instaló en Pilahue en la década de 1920.

Entrada a Pilahue

Eran épocas de prosperidad para los campos patagónicos. Mucha gente vivía en la zona rural y mi abuelo además de criar ovejas para producir lana, instaló un almacén que también tenía una pequeña oficina de correos o estafeta postal. A un par de kilómetros de distancia vivía mi tío abuelo Juan, que también tenía un almacén. Imagínense el comercio que habría para que existieran en el campo dos almacenes tan cercanos. Prosperó y pudo enviar a la universidad a sus dos hijos: mi tío Fermín estudió arquitectura y mi viejo abogacía.

Durante mi niñez era capaz de fingir que no estaba engripado para que no suspendieran el viaje familiar al campo, cuando llegaba me curaba como por arte de magia. Me encantaba recorrer los cerros, participar de las tareas rurales como arreos de ovejas y de vacas, la esquila. Soñaba que las aventuras de los libros que leía se hacían realidad allá. Fue mi primer y más directo contacto con la naturaleza. Recuerdo intensamente las caminatas a la luz de las estrellas

En el año 1987 mi viejo decidió venderlo, había quedado como único propietario desde hacía unos años. La crisis de la lana con el bajo precio internacional y las altísimas retenciones a las exportaciones (¡hasta 50%!) que aplicaba el gobierno de Alfonsín hicieron que no fuera rentable producir, y supongo que sus otras actividades le impedían ocuparse correctamente del establecimiento. Él no regresó más y aunque lo negaba, creo que se arrepintió profundamente de haberlo vendido.

Personalmente no volví hasta más de veinte años después. Pasé medio a las apuradas al principio, pero en los últimos meses estuve dos veces por el lugar. La última me produjo mucha nostalgia. Estoy casi seguro que fue ver el campo iluminado con la misma luz que lo recordaba siempre.

El mallín de Pilahue

Mi vieja hace poco me mostró fotos de aquellos tiempos que por suerte conservó. En esta foto de septiembre de 1980 aparece mi viejo en el corral, y detrás de él, el mismo mallín de la foto anterior. Era más joven en ese momento de lo que yo soy ahora. Si prestan atención van a ver el mismo contorno de los cerros en el horizonte.

Papá en el corral de Pilahue 091980

Actualmente la miro y tiene mucho significado para mí. En aquéllos tiempos estaba avanzada la dictadura militar que usurpó el poder entre el año 1976 y 1983, y podría decirse que mi viejo, radical balbinista, había pasado por varias situaciones complicadas en los años previos. En el 75 había organizado el exilio de Rodolfo Ponce de León, amenazado de muerte por la nefasta triple A, quienes habían hecho estallar una bomba en su estudio jurídico. Durante el gobierno militar solicitó habeas corpus de distintos desaparecidos a diversos juzgados de la región, que siempre fueron rechazados. Hasta fueron al comando del ejército en Neuquén capital para pedir la liberación (que consiguieron) del hermano de su amigo Ricardo Padín. Y quién sabe cuántas cosas más que no me enteré. En el año 2001 me contó la anécdota de un juez que lo mandó a llamar una vez para preguntarle por qué seguía presentando habeas corpus si sabía que se los iban a rechazar, a lo que él contestó que lo hacía para que quede la firma de los que lo rechazaban.

De mi viejo aprendí que una amistad va más allá de las ideas políticas, algo que falta tanto hoy…

Quién sabe las cosas que pasaban por su cabeza durante aquéllos años. Yo me fui enterando con cuentagotas a medida que pasó bastante tiempo.

Con el regreso de la democracia ocupó una banca en la cámara de diputados entre el 83 y el 87. Durante la adolescencia me volvían loco cuando me decían “el hijo del diputado”… Con gran dolor votó las leyes de obediencia debido y punto final. Recuerdo que aquélla vez me dijo: “pensar que luché tanto contra estos desgraciados, pero Alfonsín nos dijo que si no votábamos a favor íbamos a entrar en una guerra civil”. El partido militar tenía mucho poder aún, y Alfonsín no quería más sangre… Afortunadamente la justicia llegó primero para los comandantes y luego con el tiempo para los ejecutores. No supe qué decirle aquélla vez, pero hoy lo sé bien.

Cuando camino este corral, aparecen reminiscencias… Pasé tantas veces por acá. Era el camino por el que se hacía subir a la hacienda a los camiones de transporte que esperaban al final de la rampa. Era muy desafiante cuando alguna vaca o caballo rebelde decidían no avanzar.

Corral en Pilahue

En la foto antigua estoy en la manga del corral con mi hermana y alguno de los hijos de Julio Herrera, el capataz de la estancia. Atrás aparece la rampa donde hoy sólo crece la vegetación.

En el corral de Pilahue

La pileta donde se bañaban las ovejas está en ruinas. Acá también pasé varias veces cuando se les aplicaba, mezclados con el agua, remedios contra la sarna y alguna otra enfermedad. Recuerdo andar haciendo malabares para no caerme al agua oscura mientras llevaba ovejas o las rescataba del agua.

Baño de ovejas abandonado en Pilahue

Vi muy seca a la estepa. El cambio climático parece que ha modificado permanentemente la cantidad de agua que cae en esta región, ya son demasiados años de sequía. En esta foto desde el Cerro de la Cruz se ve la casa. También el mallín en primer plano que está en franco retroceso. Ya no hay agua que corra y los pastos están amarillos en vez de verdes. Vean el contraste con la foto siguiente donde estoy andando en moto (no miren mi atuendo), el mallín está muy verde!, y seguro es una foto de diciembre o enero, luego del final de clases y cuando hacía tiempo había dejado de llover.

Pilahue desde el Cerro de la Cruz

En moto por Pilahue

A pesar de la nostalgia igual pronto voy a regresar.

Atardecer en Pilahue

Gracias por mirar.

Mariano

PD: Las palabras completas de Ponce de León son éstas: “Al amigo. Al amigo de la mano solidaria tendida cuando comenzaba la noche y la niebla. Al abogado leal y sabio. Al convencional constituyente brillante mi afecto y mi gratitud permanentes. A su familia, mi solidaridad con su dolor.” Gracias Pepo.