¡Salmones chinook del Petrohué!

Conocí a Patricio Rondini en el año 2010 cuando yo estaba guiando excursiones de pesca en el río Limay Medio. Enseguida nos hicimos amigos y desde entonces hemos compartido muchas pescas juntos. El lago Strobel, los ríos Palena, Petrohué, Toltén, Maullín, Puelo, Limay Superior, Limay Medio, nos han hecho acumular muchos buenos recuerdos además de capturas memorables. Él es el único culpable de mi adicción a la pesca de salmones, aunque debo decir que me lo advirtió previamente…

Todos los años hago una o dos escapadas para pescar los salmones chinook del Petrohué, un río que para mí es uno de los paraísos en la tierra.

Sólo si nos detenemos a pensar en las pequeñas cosas llegaremos a comprender las grandes. #Saramago

Una foto publicada por Mariano Srur (@marianosrur) el

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Amanece frente al volcán Calbuco

Puerto Varas, Chile. Amanece frente al volcán Calbuco meses después de su última erupción, que fue totalmente sorpresiva y tuvo consecuencias a cientos de kilómetros a la redonda por la acumulación de las cenizas que emitió. En esa oportunidad me encontraba en Piedra del Aguila y fui testigo de cómo el día se convertía en noche.

El Calbuco es el cuarto volcán más peligroso en la lista que elabora Sernageomin, el servicio de geología chileno. Sin embargo este día lo muestra cubierto de nieve y apasible, emitiendo una nube de vapor. En primer plano el poblado de Alerce, donde el humo de la calefacción de las viviendas filtra los rayos solares:

Amanece frente al volcán Calbuco

A poca distancia se encuentra el volcán Osorno, de aspecto majestuoso. También es un volcán considerado peligroso, y su última erupción ocurrió en el año 1835:

Amanecer en el volcán Osorno

Ambos volcanes tienen erupciones explosivas, que según explica el libro Volcanes, de Eduardo Jorge Llambías, se producen por la gran concentración de gases en el magma. Estas explosiones fragmentan el magma en pequeñas partículas de vidrio que componen la ceniza que a su vez es expulsada a varios kilómetros de altura en la atmósfera terrestre.

La gran belleza del paisaje esconde esa amenaza latente, pero las personas hemos aprendido a convivir con ese entorno paradisíaco la mayoría de las veces e infernal unas pocas.

Muchas gracias por mirar.

Mariano

Una escena extraña

“Un buen viajero no tiene planes fijos ni la intención de llegar.” Lao-Tsé (C. 570 A.C. – C. 490 A.C.)

Todos los años vengo una o más veces a Puerto Varas en Chile para pescar los salmones del río Petrohué. Tengo un buen amigo acá, Patricio Rondini, que junto a su familia siempre son excelentes anfitriones. La rutina de pesca varía muy poco: levantarnos tempranísimo para estar en el río lo antes posible. Normalmente llegamos antes del amanecer para que los primeros rayos de luz nos encuentren en el agua pescando. Pero ayer hicimos una excepción, en vez del Petrohué iríamos al río Maullín, donde se pescan principalmente truchas, y no tenía sentido salir tan temprano. Aún así con el amanecer muy cercano, fuimos a buscar a Arturo, guía conocedor de la zona. Había llovido el día anterior y abundaba la humedad en el aire, y los bancos de niebla invadían peligrosamente las rutas.

Sin embargo en una de las subidas estaba despejado, y se desarrollaba en el campo una escena extraña, con las vacas moviéndose muy lentamente, saliendo de la neblina como con dificultad. Me apuré a bajar de la camioneta mientras le pedía a Patricio que por favor me espere unos instantes. No quería perderme la foto:

Una escena extraña

En el trayecto al río tuve que parar algunas veces más, es que el paisaje estaba tan increíble que no podía dejarlo sin registrar. Pero el Maullín nos recompensaría con truchas más allá de lo que esperábamos:

Una escena extraña

Muchas gracias por mirar.

Mariano