Donde nace el Neuquén

Llegamos cerca de Manzano Amargo la noche del 25 de diciembre, en medio de una tormenta de aguanieve y mucho frío.Paramos sobre la costa del río Neuquén, cerca de Manzano Amargo, en un lugar que nadie más visitaría mientras permanecimos ahí.

A partir del día siguiente sería totalmente distinto: saldría el sol y el tiempo sería espectacular durante el resto de la estadía.

Decidimos ir hacia la laguna Varvarco Tapia, siguiendo un sinuoso camino que tiene además muchos vados.

El río Neuquén corre encajonado entre los cerros:

Alto río Neuquén

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Frente a la Cordillera del Viento

Llegamos a Las Ovejas luego del mediodía y con hambre. Pasamos por un almacén que tenía un surtido variadísimo de cosas para hacer compras de último momento. Ahí nos recomendaron un “comedor” – como le dicen apropiadamente en el norte neuquino a los restaurantes – donde nos atendieron muy bien y prometimos regresar para cenar al día siguiente.

Nuestra idea para la próxima jornada era fotografiar el atardecer desde un mirador frente a la Cordillera del Viento y el valle del río Neuquén. Según la aplicación PhotoPills el sol se iba a poner poco después de las 20:00. Como (otra vez) teníamos hambre pasamos por el comedor a las 19:00, la hora que nos dijeron que abrían, pero no tuvimos suerte. Luego de esperar un rato nos dimos cuenta cómo iba llegando la hora dorada y nos asaltó la idea de que nos perderíamos un atardecer fabuloso. Aceleramos durante los ocho kilómetros que nos separaban del mirador y con alivio presenciamos esta magnífica escena:

Río Neuquén frente a la Cordillera del Viento

El mirador tiene un desnivel abrupto, y mientras Ken se quedaba un poco más arriba para filmar la puesta de sol, bajé un hasta que lo perdí de vista. No me daba el tiempo para admirar el entorno y tratar de fotografiarlo mientras cambiaba aceleredamente al variar la luz y las nubes. Había un viento implacable que hacía muy difícil disparar la cámara sin que registre nuestro movimiento. Pronto me encontré usando el trípode:

La Cordillera del Viento

Había un rango diverso de nubes lenticulares sobre toda la cordillera, bañadas por la luz cálida de los últimos rayos de sol. Desde el valle se escuchaba el balido de cientos de cabras de los crianceros trashumantes:

Atardecer frente a la Cordillera del Viento

Las nubes se reconfiguraban permanentemente en formas, tamaños y lugares, produciendo secuencias únicas e irrepetibles:

Nubes sobre Cordillera del Viento

Finalmente, me di por satisfecho con lo que había fotografiado, y me quedé contemplando durante unos minutos más la maravilla que me rodeaba. Estaba feliz y agradecido.

Lentamente acomodé todo el equipo y comencé a regresar, cuando justo me lo encuentro a Ken que no podía creer lo que habíamos presenciado y también había registrado todo como había querido. ¡Misión cumplida!:

Misión cumplida

Muchas gracias por mirar.

Mariano