Atardecer en Paso Cardenal Samoré

Me pasa que cuando miro fotos que saqué hace unos años atrás, a veces no me gustan algunas que antes sí me gustaban. Pero esta imagen de un atardecer en Paso Cardenal Samoré siempre me gusta:

Atardecer en Paso Cardenal Samoré

Forma parte de una serie que saqué en un viaje que hice a Chile en mayo de 2011, justo antes de la erupción del Cordón Caulle. Publiqué la primera hace unos días atrás.

El lugar de esta imagen es justo a la altura del límite internacional, donde están los carteles de bienvenida de ambos países. Este atardecer de otoño tenía esa luz especial que me atrae tanto. Iba con mi amigo Pablo, que estaba unos días de visita por el norte patagónico, y nos tomamos nuestro tiempo para sacar fotos durante esos últimos minutos de luz diurna.

Muchas gracias por mirar.

Mariano

Siete Lagos en bicicleta

La idea

Empecé a andar en mountain bike en el año 1992 cuando compré una GT Tequesta, mi primer bici “en serio”. Desde allá hasta acá en el tiempo me dediqué a transitar senderos en lugares agrestes porque fue lo que siempre me entusiasmó. Vivir en zonas donde los tenía al alcance siempre ayudó, por supuesto. Pero un objetivo que tuve desde el principio fue hacer un viaje en bicicleta, y siempre me venía a la mente el camino de los Siete Lagos cuando pensaba en eso. En el 2013 conocí dos hermanos ciclistas, Nicolás y Martín Guerrero, con los que teníamos la misma idea, y transitando los senderos de la barda en Neuquén, fuimos dándole forma a este viaje.

El plan

Empezamos con el entrenamiento a fines de septiembre, y pusimos como fecha para el viaje los días 13 al 15 de diciembre. Para entrenar teníamos un sendero de entre 11 y 17 km según las variantes que usáramos, con muchas subidas y partes técnicas, y lo repetíamos entre 3 y 4 veces por semana según el tiempo y las ganas que tuviéramos. Duraba una hora o un poco más cada salida, y en el último mes estábamos en un promedio de cuatro minutos y medio por km. Nicolás había hecho Siete Lagos en bicicleta dos veces, en ambos sentidos, y estaba seguro que con esa frecuencia era más que suficiente. “Vamos a estar sobrados”, decía siempre. Fuimos refinando el plan y quedó que el viernes 13 salíamos los tres muy temprano en mi camioneta hacia Villa La Angostura, llegábamos pasando el mediodía, acomodábamos las cosas en una casa que habían conseguido prestada ellos, almorzábamos, y luego de un rato hacíamos la pedaleada al Bosque de Arrayanes ida y vuelta. Al otro día seguíamos con el viaje propiamente dicho. Mi camioneta quedaba en la casa y la idea era llegar hasta el lago Falkner, donde nos esperaría para acampar el padre de ellos, Santiago, que junto con su nieto saldrían desde Neuquén después del sábado al mediodía. Finalmente el domingo haríamos el último tramo hasta el camping del arroyo Catritre en San Martín de los Andes.

Día 1 / De Neuquén a Arrayanes

Me levanté a las 3:30 am (¡tres y media!…) del viernes. Me cuesta arrancar a la mañana y tenía que terminar de cargar mis cosas en la camioneta. Había dormido tres horas nada más. El día previo fue un día muy agitado de trámites y cosas ajenas al viaje y no me había podido tranquilizar para descansar bien. Lo pasé a buscar a Nico a las 5, después a Martín, y tipo 6 ya estábamos en la ruta. Los hermanos Guerrero estaban con problemas estomacales, y cuando paramos en Piedra del Águila fuimos a comprar remedios a la farmacia. ¡Aún así quisieron desayunar!.

Llegamos a Villa La Angostura apenas pasado el mediodía y con tiempo para acomodar las cosas y luego almorzar. La sobremesa fue muy corta porque no queríamos perdernos la pedaleada al Bosque de Arrayanes. El sendero a Arrayanes cambió desde que lo había recorrido en los 90, son casi 24 km ida y vuelta, está señalizado, forma parte de la Huella Andina (una idea genial) y tiene un nuevo trayecto en su inicio, muy empinado pero hermoso. En esa parte tuvimos que llevar bastante la bici al hombro.

Los hermanos Guerrero en Bahía Mansa.

Los hermanos Guerrero en Bahía Mansa, justo antes de empezar el recorrido al bosque de Arrayanes.

Subiendo la parte nueva del sendero a Arrayanes.

Subiendo la parte nueva del sendero a Arrayanes.

Mirador al Nahuel Huapi.

Mirador al Nahuel Huapi.

El hombre de la bolsa!

El hombre de la bolsa!

Muchas flores en esta época. Falsa manzanilla - Tripleurospermum perforatum

Muchas flores en esta época. Falsa manzanilla – Tripleurospermum perforatum

Martín fotografiando flores camino a Arrayanes.

Martín fotografiando flores camino a Arrayanes.

Llegamos al bosque a las 6 de la tarde cuando ya no quedaba nadie, todo el lugar para nosotros. También está ordenado y señalizado, dan ganas de recorrerlo.

Las bicicletas en el estacionamiento del Bosque de Arrayanes.

Las bicicletas en el estacionamiento del Bosque de Arrayanes.

Éste es el recorrido del primer día:

Trayecto al bosque de Arrayanes en bici.

Trayecto al bosque de Arrayanes en bici. Click sobre la imagen para ver la información completa en Runkeeper.com

 

Para cerrar el día cenamos unos tremendos bifes en el centro de la Villa.

Día 2 / De Villa La Angostura a Lago Falkner

¡El gran día!, nos levantamos alrededor de las 8:30 y fuimos a desayunar al centro de Villa La Angostura, nos colgamos desayunando unas increíbles medialunas y café además de leer el diario. Nico nos volvió a la realidad, y mientras él iba a hacer compras de último momento para el viaje, con Martín terminábamos de preparar las cosas en la casa. Salimos a las 11 de la mañana, un poco preocupados por los tiempos. Saqué la primer foto en el mirador del Lago Nahuel Huapi:

Lupinos y reflejos en el Nahuel Huapi.

Lupinos y reflejos en el Nahuel Huapi.

Una vez que llegamos al desvío al paso Cardenal Samoré, nos dimos cuenta que veníamos muy bien con los promedios. En una parte que siguió a este desvío encontramos una bajada continua en la que llegamos hasta los 74 km/h. Qué felicidad teníamos al final de esta bajada!.

Nico y Martín en el puente del Ruca Malén.

Nico y Martín en el puente del Ruca Malén.

Nico feliz a la altura del lago Correntoso.

Nico feliz a la altura del lago Correntoso.

Luego de este tramo empezaron ataques esporádicos de tábanos, que se intensificaron cuando paramos almorzar, igualmente no dejamos que ninguno nos saque sangre!. Las truchitas que estaban cerca nuestro se dieron un festín inesperado cuando le tirábamos los tábanos al agua.

 

Exterminio de tábanos durante el almuerzo.

Exterminio de tábanos durante el almuerzo. Foto: Martín Guerrero.

Llegamos al lago Falkner bien temprano, con tiempo para relajarnos y esperarlo a Santiago Guerrero que junto con su nieto había salido al mediodía desde Neuquén, y traía todo el soporte logístico para armar el campamento y cenar. Era una tarde espectacular, sin frío ni calor ni viento, nos dedicamos a tomar algo en la proveeduría del camping y hacer algo de avistaje de aves.

Relajados en el Lago Falkner luego de pedalear la primer etapa de Siete Lagos.

Relajados en el Lago Falkner luego de pedalear la primer etapa de Siete Lagos.

Luego de acomodarnos fuimos a caminar a la playa del camping, donde nos sorprendió un ataque de una pareja de teros, era increíble el coraje que tenían. Se acercaban volando directamente hasta nosotros y cuando estaban a un par de metros de distancia abrían las alas y giraban a 90 grados para alejarse. Resultó que estaban cuidando a tres pequeños pichones. No era un buen lugar para eso porque es una playa que se llena de una gran cantidad de personas, y en un par de horas vimos que se fueron alejando tierra adentro, buscando un lugar más seguro.

Martín fotografiando un tero en el lago Falkner.

Martín fotografiando un tero en el lago Falkner.

Tero en el lago Falkner. Vanellus chilensis

Tero en el lago Falkner. Vanellus chilensis

Santiago llegó luego de una hora aproximadamente, y enseguida preparamos el campamento y puso en marcha el asado que estuvo espectacular. Necesitábamos reponer energía pero tuvimos tiempo para una sobremesa, acompañados por una noche espectacular:

Foto nocturna del lago Falkner. Al centro y derecha de la imagen se ve la Cruz del Sur. También tuve la suerte de captar dos estrellas fugaces.

Foto nocturna del lago Falkner. Al centro y derecha de la imagen se ve la Cruz del Sur. También tuve la suerte de captar dos estrellas fugaces.

Éste es el recorrido del segundo día:

Primer tramo de la ruta de Siete Lagos en bici.

Primer tramo de la ruta de Siete Lagos en bici. Click sobre la imagen para ver la información completa en Runkeeper.com

 

Día 3 / Del Lago Falkner al Arroyo Catritre

Ésta era la última etapa, en la que teníamos previsto terminar el recorrido en el camping del arroyo Catritre en San Martín de los Andes. Nos levantamos sin mayores complicaciones, con el cansancio natural luego de dos días de pedaleo intenso pero con ganas de seguir. Después de desayunar abundante y desarmar el campamento, iniciamos el trayecto. Santiago se iba a adelantar con su nieto en la camioneta y nos esperaba en el camping. Nos sacamos la foto grupal antes de arrancar:

Foto grupal en el lago Falkner.

Foto grupal que sacó Martín Guerrero en el lago Falkner.

En esta etapa la idea fue hacerla en el menor tiempo posible, ya que una vez llegados a destino Nicolás me iba a llevar de regreso a Villa La Angostura en la camioneta de Santiago para buscar la mía. Hicimos los algo más de 43 km faltantes en poco más de dos horas:

Segundo tramo de la ruta de Siete Lagos en bici.

Segundo tramo de la ruta de Siete Lagos en bici. Click sobre la imagen para ver la información completa en Runkeeper.com

La foto que nos sacó Santiago cuando llegamos, misión cumplida!!:

Recién llegados al camping del arroyo Catritre.

Recién llegados al camping del arroyo Catritre.

En este lugar Santiago nos esperaba con bifes al disco, espectaculares.

Conclusión

Este es un viaje que con un entrenamiento no demasiado complicado se puede hacer con facilidad. Nos probamos a nosotros mismos que estábamos en condiciones de hacer viajes con mayor exigencia aún. El soporte logístico a través de otro vehículo resultó ideal para no tener que cargar los elementos de acampe ni la comida, concentrándonos en disfrutar el trayecto. Durante el verano actual seguimos entrenando, aunque no tan intensamente debido al calor, con la intención de hacer un recorrido por el norte neuquino durante el próximo mes de marzo de 2014.

Saludos y muchas gracias por leer!.

Mariano Srur