Todo queda lejos en Santa Cruz

Todo queda lejos en Santa Cruz, todo.

Ir de un punto a otro requiere planificación, porque no hay manera de reaprovisionarse fácil de combustible, ni de ninguna otra cosa.

Así llegué por la ruta 40 hasta Bajo Caracoles camino a Cueva de las Manos, donde después de almorzar, el propietario del parador local me aconsejó que al regreso pase por el Cañadón Caracoles Chico para luego continuar hacia Los Antiguos. Tiene rasgos árabes, con alguna mezcla de algún otro país europeo, como tantas personas en la Patagonia, como yo. Lo miro mientras habla y me pregunto qué lo habrá llevado a vivir en este pequeño paraje alejado de todo en la estepa santacruceña. Según sus palabras y para insistir que no deje de pasar por el cañadón que me menciona: “Es un lugar espectacular, y eso que he conocido lugares espectaculares“. Me lo imagino recorriendo caminos en su F100.

Prometía mucho así que no pude evitar tomar el desvío que me indicó, que no figura como camino en Google Maps. Al principio, nada. De nada. La inmensidad santacruceña desprovista. Pero de a poco el camino comienza a descender, cada vez más y más, con un desnivel total de 400 metros en algo más de 6 km. Aparecen guanacos y cóndores como habitantes abundantes, donde sólo acá se pueden hallar en esas cantidades.

Recién cuando se llega al puente que lo cruza se puede apreciar en toda su dimensión este lugar maravilloso. Llegué justo para verlo en su esplendor bañado con la luz cálida del atardecer, un instante bello y efímero para luego continuar viaje:

Cañadón Caracoles Chico. Todo queda lejos en Santa Cruz.
Muchas gracias por leer.

Mariano

 

Comments

  1. Ta Montoya Assan says:

    Siempre bello lo tuyo.

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