Aquella laguna perdida en el mapa

Pasamos varios días en el norte neuquino, este era nuestro segundo viaje junto con mis queridos amigos Pablo, Claudio y mi perra Loba, compañeros de tantas aventuras. Estábamos haciendo noche en Manzano Amargo y mirábamos el mapa cuando decidimos visitar al día siguiente aquella laguna perdida en el mapa: Vaca Lauquen.

Madrugamos así salíamos temprano para aprovechar la mayor cantidad de horas posibles en el lugar, y también teniendo en cuenta que había que vadear un río y un par de arroyos con la camioneta para poder llegar. En esta foto la camioneta y el bote previo al cruce del Nahueve al amanecer:

Cruzando el río Nahueve

En el video a continuación se puede ver el cruce. El río no estaba alto así que no fue ningún problema:

 

Una vez del otro lado, nos encontramos con este puesto de veranada de un criancero, que son pastores transhumantes de chivos que trasladan periódicamente sus rebaños hacia la veranada (tierras altas que fueron cubiertas por nieve en el invierno) entre diciembre y abril; o la invernada (tierras bajas donde es menos frecuente que nieve en invierno) el resto del año:

Criancero en el norte neuquino

Llegamos sin mayores dificultades a la laguna, atravesando un paisaje espectacular. Una vez ahí, bajamos el bote y nos dedicamos a recorrerla en toda su extensión. El día estaba increíblemente bueno, no había viento y hacía calor. Con mínimas correcciones de los remos fuimos navegando toda su costa norte. La superficie del agua estaba muy calma, y la foto a continuación es el detrás de cámara de esta foto:

Dolce far niente. Aquella laguna perdida en el mapa

En Vaca Lauquen está permitido sacrificar truchas, y queríamos almorzar un par que pudiéramos pescar. La sorpresa fue que ese día no tuvimos un sólo pique. Claudio, alias «el Negro», nos había preguntado si queríamos llevar algo de comida pero le dijimos que no, que nos arreglábamos con lo que pesquemos… Al mediodía no habíamos tenido suerte, pero el Negro nos sorprendió sacando carne y verduras para comer, no nos tuvo fe pero nos salvó del hambre…

Como nos enteramos a lo largo de los días, el norte neuquino tuvo una presión de pesca desmesurada y se había resentido el pique en los lugares que tuvieran una mínima posibilidad de acceso.

A la tarde iniciamos el regreso, del cual conté algo en esta publicación de mi blog. Desde un sector alto tuvimos una visión plena del valle del río Nahueve, el cual habíamos vadeado a la mañana:

Franjas de la estepa patagónica

En la próxima publicación subiré algunas fotos más de aquél atardecer tan maravilloso que tuvimos la suerte de presenciar.

Muchas gracias por mirar.

Mariano

La trucha marrón de seis docientos

Con esta foto de la trucha marrón de seis docientos que pescamos en una flotada de pesca con acampe por el río Limay Medio en Abril de 2011, comienzo una serie de publicaciones sobre historias de pesca. Son buenos recuerdos de una buena época. Espero les guste.

Pescador: «¡¡Qué buena foto me sacaste!!, ¿cuánto dijiste que pesó la trucha en la balanza?».

Yo: «Tres kilos docientos».

Pescador: «¡Seis docientos pesó!, se la voy a mostrar a mi vecino que siempre me refriega los monstruos que pesca en Tierra del Fuego.»

Mientras decía esto, su compañero de pesca (y hermano mayor) lo miraba negando con la cabeza y con un gesto de desaprobación.

Trucha marrón del río Limay Medio. La trucha marrón de seis docientos.

Gracias por mirar.

Mariano

Los salmones del Petrohue

Pesqué los salmones del Petrohue por primera vez el año pasado, en abril de 2013. Fue un torbellino de dos días, con muy mal tiempo, pero inolvidables por lo bestial de ese tipo de pesca. Los pescamos con mosca, anzuelo sin rebaba y equipo para línea 8. Además los devolvemos al agua para que puedan desovar. Este año regresamos a pescarlos en febrero, y por suerte nos tocaron días muy buenos.

Esta variedad de salmones se conocen como Chinook. Nacen en el río pero luego de un corto tiempo emigran al mar donde alcanzan tamaños muy importantes, y luego de unos años retornan por única vez al río que los vio nacer para reproducirse y morir. Cuando hacen este regreso tienen que tener una cantidad importante de reservas energéticas, porque por un lado deben remontar kilómetros de aguas correntosas y además esperar el momento adecuado para el desove, que se da cuando llueve mucho y los tributarios del río crecen lo suficiente.

Esto hace que sean peces realmente grandes, la lucha puede durar fácilmente 40 minutos ya que «no hay Chinook chico» según mi gran amigo Patricio Rondini. Gracias a él que pasa muchos (muchos!) días de la temporada pescando en el Petrohué, puedo ir a pescar y tener la efectividad que tengo. Publicó en su página de Facebook dos artículos fundamentales para este tipo de pesca, les recomiendo leerlos: Pesca de Chinook con honor, y Método Rondini para pescar Chinooks.

Esta temporada viajé con mi primo Gonzalo, un muy buen pescador al que le faltaba pescar con mosca uno de estos monstruos, ya que el mes previo los había pescado con señuelo en otro río chileno.

Empiezo por mostrarles el río visto desde mi bote, un verdadero paraíso en la tierra:

El río Petrohué.

Desde el campamento la vista nocturna es increíble. El primer plano de esta foto está iluminado por la fogata del asado:

La Vía Láctea en el Petrohué.

En las próximas dos fotos se ve la lucha y el resultado de la captura de Gonzalo. Miren al límite que se lleva el equipo de pesca y la fuerza que tiene que hacer el pescador. En cualquier momento se puede perder el pique:

Gonzalo y su lucha con el salmón.

La felicidad de Gonzalo con su salmón.

Otra vez la lucha descomunal de Patricio con un trofeo de salmón, no pudo sostenerlo él solo para la foto, de tan grande que era lo tuvo que ayudar Gonzalo para acomodarlo:

Patricio luchando por el trofeo.

Patricio con su salmón gigante. Los salmones del Petrohue.

Mis capturas luego de 2 días de pesca. Es muy cansador pescar un Chinook, pero luego de un rato la adicción por esta pesca vuelve, y hay que ir por más:

Mi primer salmón de la temporada.

Mi segundo salmón de la temporada.

Mi tercer salmón de la temporada.

Esto fue todo por la temporada, sabemos que la próxima nos va a encontrar de vuelta por el Petrohué.

Gracias por leer.

Mariano