Recuerdos de la estepa

Luego de pasar el Parque Nacional Laguna Blanca, llegamos hasta una curva de la ruta 46 que va hacia Aluminé. Caro mencionó que había un colectivo de dos pisos incendiado hace unos meses y que podía ser interesante para fotos nocturnas. Así que fuimos.

Encontramos la luz en la mejor hora, justo cuando el sol está cerca del horizonte y los rayos tienen que atravesar una gran distancia por nuestra atmósfera, dejando pasar sólo los colores cálidos. Estas imágenes me traen los mejores recuerdos de la estepa. Las capas geológicas del cerro Lohan Mahuida se revelaban en toda su belleza:

Cerro Lohan Mahuida. Recuerdos de la estepa.

El sol se había escondido detrás de una loma, a la que subimos esquivando piedras y espinas para tener una mejor vista de las nubes lenticulares que se manifestaban cerca de Laguna Blanca:

Caro en las nubes

Luego de un tiempo, las nubes comenzaron a desvanecerse. Bajamos antes que estuviera demasiado oscuro y esperamos cerca del colectivo hasta que se hizo de noche. La luna creciente iluminaba parte del paisaje y aproveché para registrar la estructura oxidada recortada sobre la Vía Láctea:

Colectivo abandonado Lohan Mahuida

Estos momentos siempre motivan a reflexionar sobre las cuestiones existenciales. Es sorprendente pensar que estos hierros oxidados se produjeron (al igual que nuestra sangre y la mayoría de los elementos químicos que nos forman y rodean) dentro del núcleo moribundo de una estrella gigante anterior a nuestro sol, instantes previos a su explosión de supernova. Somos literalmente polvo de estrellas:

El cielo patagonico en Lohan Mahuida

Satisfechos con las fotos que fuimos a buscar, desandamos el camino hacia Zapala. Esta vez nos detuvimos en un mirador de Laguna Blanca para observar el paisaje. La temperatura había cambiado abruptamente luego del crepúsculo y soplaba un viento helado desde la cordillera, que formó rápidamente una nueva serie de nubes lenticulares nocturnas, dándole un aspecto alucinante al entorno:

Luna en Laguna Blanca

Las nubes filtraban la luz de las estrellas, realzándolas en brillo y coloración. La atmósfera regalaba también una luminiscencia nocturna cerca del horizonte. No puedo dejar de maravillarme nuevamente por este espectáculo de la naturaleza:

Nubes lenticulares Laguna Blanca

La próxima semana espero poder publicar fotos del viaje que emprendo con dos amigos por la ruta 40 en dirección a Calafate.

Muchas gracias por mirar.

Mariano

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