Invierno neuquino

Un tiempo atrás estuve viviendo en la ciudad de Neuquén. Aproveché el invierno neuquino para recorrer sus lugares más bellos. Indudablemente uno es el Paseo de la Costa sobre el río Limay inferior, donde me sorprenden los atardeceres cambiantes según la época del año y las condiciones climáticas. Les dejo esta foto al azar, un lindo recuerdo de esa época:

Atardecer en la Isla 132. Río Limay inferior, Neuquén capital. Invierno neuquino.

Muchas gracias por mirar.

Mariano

Prueba de campo: Olympus E-M1 con el zoom 50-200mm f/2.8-3.5

Desde hace un tiempo quería probar qué tal funcionaba la combinación de la Olympus E-M1 con el zoom 50-200mm para fotografía de aves. Hasta ese momento los había usado para fotografiar paisajes y me estaba dando un resultado muy bueno. Pero, ¿serviría para las aves?.

El zoom Olympus 50-200mm f/2.8-3.5 ED SWD, es un lente diseñado para el formato 4/3, debido a ésto su rango focal equivale a un 100-400mm en el formato 35mm. Para poder usarlo en la Olympus E-M1, que es una cámara del formato m4/3, necesitamos un adaptador. Además, para aumentar esta longitud focal compré un multiplicador, el Olympus EC-14 1.4x, con el cual logro un rango de 140-560mm f/4-4.9, pero perdiendo un punto de apertura de diafragma, o dicho de otra forma, disminuyendo la luz que capta.
Todo el conjunto está construido de manera muy sólida y es resistente al agua, arena y temperaturas bajas; lo cual es muy útil para climas difíciles como ocurre frecuentemente en la Patagonia.

Cuando fue lanzada al mercado el año pasado, la Olympus E-M1 incorporó un doble sistema de autofoco, que teóricamente le daba mucha mayor rapidez para el uso de lentes del sistema 4/3.  Para la fotografía de aves es muy importante contar con un sistema de enfoque veloz, porque muchas son precavidas, inquietas o muy pequeñas, y de otra manera perderíamos oportunidades valiosas a medida que se presentan.

Inicié una caminata por un sendero de la ciudad de Neuquén en el predio de la Universidad Nacional del Comahue, que conserva una gran zona agreste con cantidad de senderos y vegetación de Monte.

Las fotografías fueron obtenidas en Prioridad de Apertura, medición puntual del fotómetro y sobreexposición de 2 pasos. Están editadas usando Lightroom y Photoshop.

Una de las primeras aves que encontré fue la Calandria Grande, muy confiada y curiosa, que se dejó fotografiar sin problemas. Tuve tiempo para enfocar y el contraste entre el ave y el cielo facilitó la tarea:

Calandria Grande - Mimus saturninus

A continuación cruzó muy rápidamente una de las aves más escurridizas que hay en esta zona, el Cachudito Pico Negro, que no deja de moverse un instante. Previendo su trayectoria, pre enfoqué sobre un arbusto donde por suerte se posó durante menos de un segundo para continuar con su frenética actividad. Lo capté desde lejos pero la fotografía tiene bastante detalle, aunque no me gusta cómo quedó la zona desenfocada que hay detrás:

Cachudito Pico Negro - Anairetes parulus

Con el Chingolo realmente se me complicó, lo encontré por primera vez junto a pastos verdes que hacían un contraste excelente, pero el autofoco iba desde lo más cercano hasta el infinito sin parar, haciendo que desperdicie la oportunidad. Con gran fastidio lo pude captar en otra situación menos interesante:

Chingolo - Zonotrichia capensis

Encontré muchas aves que estaban posadas en ramas de los arbustos y otra vez la cámara tuvo serios problemas en hacer foco, nuevamente perdiendo varias oportunidades.
El sol estaba bajando rápidamente en el horizonte, y en un cañadón pude captar luego de varios intentos este juvenil de Zorzal Patagónico, justo antes que llegara un corredor y el ave volara mucho más lejos. Aunque también fue difícil enfocarlo mientras se movía de arbusto en arbusto, me gusta el contraste que captó el lente y el detalle que hay en las sombras de la imagen:

Zorzal Patagonico - Turdus falcklandii

El Cacholote Pardo me facilitó muchísimo las cosas. Luego que el sol había bajado, encontré una pareja que entraba y salía permanentemente de su nido, absortos buscando pequeñas ramas. Y, aunque la bibliografía dice que son desconfiados, permitieron que me acercara hasta unos cuatro metros de distancia obteniendo varias tomas muy satisfactorias a pesar de la baja luminosidad, a ISO 1600:

Cacholote Pardo - Pseudoseisura gutturalis. Prueba: Olympus E-M1 con el zoom 50-200mm f/2.8-3.5

Aunque había tenido dificultades para enfocar, me encontraba satisfecho con el resultado, gracias especialmente a las últimas fotos del Cacholote Pardo, pero me esperaba una sorpresa más. Ya había guardado mi cámara, convencido que no iba a encontrar ninguna otra ave que pudiera fotografiar con tan baja luminosidad, pero uno de los postes del alumbrado tenía una forma muy extraña en su parte superior. Resultó ser una Lechucita Vizcachera, que me miraba muy curiosamente. Me dio tiempo para prepara la cámara, y pude sacar varias fotos más, esta vez con enfoque manual y utilizando ISO 2000:

Lechucita Vizcachera - Athene cunicularia - Olympus E-M1 con el zoom 50-200mm

Como conclusión puedo decir que no recomiendo esta combinación para fotografiar situaciones que cambian rápidamente y requieren un enfoque prácticamente instantáneo y preciso, como en el caso de las aves. Puede resultar muy frustrante y hacernos perder oportunidades valiosas como me ocurrió.

No obstante, la recomiendo para fotografía de paisajes, ya que la encuentro de gran utilidad para acercar y aislar elementos del mismo que de otra manera desaparecerían utilizando un lente gran angular.

Para los interesados en las aves no todo está perdido, ya que se ha anunciado un lente fijo de 300mm f/4, que al ser un diseño nativo del sistema Micro Cuatro Tercios va a funcionar a la perfección y nos va a permitir hacer maravillas seguramente junto con la Olympus E-M1.

Espero haya sido de ayuda esta toma de contacto.

Gracias por leer.

Mariano