Crónica de pesca en el Limay Medio

Otra temporada de pesca termina en el Limay Medio. Es la última que voy a tener casa donde parar, así que intentamos aprovecharla con mis amigos. Las próximas serán acampando, en hotel o en casa rodante, pero ninguna con esta comodidad.
Nos levantamos temprano para llegar con la primera luz a Los Corrales, una de las entradas al río de la estancia Fortín Nogueyra.

Al salir de la ruta 237 para entrar al campo, amanece. La mezcla de niebla con luz solar muestra unos colores maravillosos. «Tengo que sacar fotos de esto», me digo mientras busco el bolso de la cámara. Pero enseguida me doy cuenta que la había dejado en mi casa… Se dice que la mejor cámara es la que uno tiene a mano, y la mía en ese momento era la del celular, así que aproveché.

Contraluz en la alameda:

Amanecer en Estancia Fortín Nogueyra

Abriendo tranqueras:

Entrando en Los Corrales de Fortín Nogueyra

Una combinación hermosa de cenizas y niebla:

Mañana en Limay Medio

La niebla apenas dejaba ver unos metros más allá en el río:

Bajando el bote en Limay Medio

La charla matinal de rigor:

Charlando en la costa del Limay Medio

El Francisco Moreno esperando a los pescadores:

Perito Moreno en Limay Medio

Halo. Sólo pude captar la mitad derecha con el lente de la cámara del celular:

Niebla en el Limay Medio

Para finalizar, una secuencia de captura de una trucha marrón hermosa en el Limay Medio. Primero Pablo trata de acercarla a la red que sostiene Gastón:

Arrimando una trucha marrón en Limay Medio

Gastón logra levantarla. Una vez dentro de la red, le quitamos el anzuelo manteniéndola dentro del agua:

Gaston Van Praet levantando una trucha marrón

Y sólo la levantamos un instante para la foto. Pronto regresa al agua:

Pablo Wray y su trucha marrón. Crónica de pesca en el Limay Medio.

Muchas gracias por mirar.

Mariano

Tarde en el aeroclub

Hace un par de días tuvimos nubes muy particulares en el norte de la Patagonia. Estas nubes están a media o baja altitud y ocupan el cielo en todas direcciones, también pueden combinarse con otras que están mucho más alto y van en direcciones totalmente distintas a las de más abajo. Me dan una sensación de «techo», muy agradable. Las podemos ver durante pleno día, ya que a medida que pasan las horas van desapareciendo.

Estaba en el aeroclub de General Roca y solamente con el celular a mano, así que conseguí esta foto al mediodía:

El techo de la Patagonia

Al atardecer ya tenía mi cámara. Las nubes de más temprano habían dejado paso a otras formaciones muy interesantes. Me atrajeron los reflejos sobre el avión que estaba a punto de repostar combustible:

El avión y la tarde

Carlos Bobbera en plena tarea de reabastecimiento:

Reabasteciendo el avión

Carreteando nuevamente hacia el hangar:

Carreteando en el avión

Ya era casi de noche, y me llamó la atención cómo las nubes durante el día habían mutado a otra formas, que reforzaban la idea de la noche extendiendo su manto sobre nuestra tierra:

La noche extiende su manto en el aeroclub.

Muchas gracias por mirar.

Mariano

Atardeceres en el Valle

Siempre trato de tener una cámara de fotos cerca, en lo posible la de mejor calidad de las que tengo. Pero a veces se cumple el dicho de que la mejor cámara que uno tiene es la que tiene a mano… Y esa casi siempre es la del celular. Por un lado le tengo mucha resistencia porque tiene un sensor muy chico con una resolución demasiado grande, lo que impide que la imagen pueda procesarse de la mejor manera. Pero por otro lado es tan cómodo de llevar que me relajo y simplemente confío. Las imágenes que subo hoy son de atardeceres en el Valle del río Negro, sacadas con mi teléfono y editadas en Lightroom y Photoshop para tratar de eliminar principalmente el «ruido» que genera la combinación de sensor chico y demasiados píxeles.

Al inicio del invierno, un desvío en el momento oportuno me llevó a encontrarme con las dos imágenes siguientes:

Nubes del atardecer valletano

Reflejos en el canal de riego

Esta foto la saqué una fría tarde de invierno, mientras regresaba a Roca desde Cipolletti por uno de los caminos rurales para evitar el tránsito estresante de la ruta 22:

Atardecer en las chacras

Pedaleaba por el desierto en la zona de Paso Córdoba, cuando llegué al Valle de la Luna Amarillo al atardecer y me encontré con estos colores en las bardas:

Atardecer en el valle de la luna amarillo

Vivo en una zona semi rural de General Roca, y una tarde que con mi hija íbamos hacia la ciudad, nos sorprendimos por cómo los rayos del sol parecían salidos de un reflector e iluminaban la base de las nubes de una tormenta reciente, entonces detuve la marcha y saqué la foto que más me gustó de esta serie:

Atardecer en un camino rural

En esta última, pedaleaba en la barda norte de General Roca, cuando también me sorprendieron los rayos del sol, esta vez con un tono marcadamente rojizo, justo cuando comenzaba el final del día:

Atardecer en la barda norte

Muchas gracias por mirar.

Mariano