Supersticiones al sur del paralelo 39

La Patagonia fue y será siempre fuente de supersticiones. Lo sucedido y lo imaginado muchas veces se conjugan para crear esa creencia mágica. Nosotros mismos, habitantes de esta inmensidad, creamos nuestras propias realidades en base a la manera que la observamos y medimos con nuestra limitada percepción.

Les dejo unas palabras de Gustavo Scattareggia al respecto:

Aquellos que no poseemos fe estamos condenados a supersticiones sutiles pero poderosas. Será un presagio perturbador tomar un puñado de confites y que ninguno de ellos sea amarillo. Observar a un gato cazando un gorrión será particularmente sombrío en un día sombrío. Descubrir que nos hemos quedado sin café en un amanecer hostil será devastador.
La contrapartida serán pequeñas señales de la providencia como llegar al banco y ser el primero en la cola; encontrar un libro que uno compró como una ganga a un precio descabellado será una experiencia de iluminación; coincidir en hora, lugar y oportunidad con la mujer amada en secreto, es un guiño indudable de las fuerzas superiores que rigen el universo. La paradoja es que para aquellos que carecemos de creencias formales, ponemos toda nuestra fe en la visión que nos da de la vida cada advenimiento casual, cada milagro cotidiano, cada santo encubierto que se nos cruza en el camino…

Eso fue precisamente con lo que me encontré en este atardecer en el Lago Argentino, una perfecta conjunción de la Luna llena subiendo en el horizonte, el témpano y la nube que la enmarcaban. Mi momento, mi superstición, mi buen presagio:

Luna llena sobre Lago Argentino. Supersticiones al sur del paralelo 39

La publicación completa de Gustavo la pueden encontrar en este link.

Muchas gracias por mirar.

Mariano

Final del viaje

Hubo una época hace miles de años, en que el lugar desde donde saqué esta foto estaba sepultado bajo centenares de metros de hielo del glaciar que formó el Lago Argentino. Esto no fue un hecho aislado ya que no hubo una sola glaciación, se ha demostrado la existencia de muchos períodos glaciares, que es parte de un ciclo que se repite una y otra vez.

Sin embargo hoy estamos en un período interglaciario, de retroceso de los hielos, pero que volverán a reinar, de eso no tengan dudas. En nuestro tiempo tenemos el privilegio de poder ver el resultado de su tarea al haberse retirado de muchos kilómetros cuadrados de superficie terrestre.

El glaciar Upsala es todavía enorme, y su frente, que flota sobra el lago, desprende regularmente témpanos que emprenden un recorrido que los lleva muchos kilómetros hacia el Este, empujados por furiosos vientos.

Mi amigo Pablo Quinteros había salido a guiar temprano hacia el Parque Nacional Los Glaciares, y cuando volvió a El Calafate insistió en que vayamos más allá de Bahía Redonda para ver uno que había encallado en la costa del Lago Argentino.

Apenas lo vi pensé en que era el final del viaje para un viajero muy antiguo, que tal vez anhelaba su descanso:

Final del viaje para un témpano en el Lago Argentino.

Muchas gracias por mirar.

Mariano